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Historia de Lascaux

Situada cerca del pueblo de Montignac-sur-Vézère en Dordoña, en pleno Perigord Noir, la cueva de Lascaux es la obra maestra del arte prehistórico. Esta cavidad, de medianas dimensiones para la región, se extiende a lo largo de unos 200 metros y consta de salas más o menos circulares que se alternan con galerías-corredores.

Contenido
Estos murales representan numerosos animales: caballos, toros, ciervos, cabras montesas y también felinos, un oso, un rinoceronte e incluso una figura fantástica habitualmente llamada "El Unicornio". Estas representaciones figurativas están acompañadas de signos enigmáticos. La disposición de ciertas pinturas en las paredes y la presencia de agujeros a dos metros del suelo sugieren que se utilizaron andamios.

Condiciones en las que se produjo el descubrimiento
El domingo 8 de septiembre de 1940, la entrada de la gruta de Lascaux fue descubierta por Marcel Ravidat y otros compañeros. Cuatro días después, el señor Ravidat volvió al lugar con tres amigos suyos : Jacques Marsal, Simon Coencas y Georges Agniel y descubrieron representaciones parietales. Guardaron el secreto y continuaron con su exploración durante los días siguientes.

Como presentían lo importante de su hallazgo, decidieron avisar a Léon Laval, maestro jubilado y aficionado a la prehistoria, quien acudió al yacimiento el 19 de septiembre y se dio cuenta del interés excepcional de este descubrimiento.

El sábado 21 de septiembre llegó el obispo

H. Breuil, apodado "El Papa de la prehistoria". Impresionado por lo que vio, se quedó varias semanas en el yacimiento para retomar el estudio. Gracias a sus trabajos, la gruta fue declarada Monumento de Interés Artístico en diciembre de 1940.

Datación y excavaciones
Los residuos orgánicos hallados en la gruta fueron datados aproximadamente en unos 15.000 años antes de Cristo, lo que concuerda con los numerosos vestigios recogidos, atribuibles a una fase antigua del periodo Magdaleniense.

Hasta ahora las pinturas propiamente dichas no han podido datarse por métodos físicos, pero algunas hipótesis sugieren su contemporaneidad con los restos arqueológicos: huesos y lámparas decoradas con los mismos signos que la pared, la presencia de pigmentos, paletas, cubiletes y mortero, y sílex utilizado probablemente para el grabado.

Por el suelo se han encontrado numerosos trozos de carbón de leña, lámparas de grasa, puntas de flechas y herramientas de sílex, algunas de las cuales pudieron servir para realizar los grabados, y diversas osamentas de animales. Sin embargo, el estudio de estos restos demostró que la gruta nunca había sido habitada.

Cierre de Lascaux
Las condiciones excepcionales de conservación de Lascaux II durante su descubrimiento se debieron a dos factores esenciales:
- La presencia de una capa de marga impermeable en la caliza, en la parte superior de la cavidad, que impedía las filtraciones de agua.
- El cono de desprendimiento de la entrada que mantenía una temperatura y una humedad constante.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la gruta fue acondicionada para la explotación turística.

De 1948 a 1963 la visitaron un millón de visitantes. Esta afluencia de turistas rompió el equilibrio natural de la cueva y sobre las paredes aparecieron algas y bacterias llamadas "enfermedad verde", así como calcita, llamada "enfermedad blanca", que es una recristalización de la pared rocosa.

El 20 de marzo, el por entonces Ministro de Cultura Andre Malraux hizo cerrar la gruta. Se necesitaron varios años para detener el proceso de degradación y restablecer condiciones favorables para su conservación. Lascaux estaba a salvo, pero sólo los especialistas tenían autorización para entrar en la cueva.


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